Lipectomia Abdominal
Abdominoplastia
Cirugia de Abdomen    
INTRODUCCION:
 
Cuando la mayoría de las personas se imaginan lo que consideran un cuerpo ideal o bonito, un talle delgado con una cintura pequeña y un abdomen entonado siempre es parte de esa imagen. El abdomen sin embargo, es desgraciadamente una de esas áreas del cuerpo dónde la grasa se tiende a acumular. Además, con el envejecimiento y sobre todo después del embarazo, también aumenta la laxidad de la pared abdominal que incluye la piel, músculos, y una capa fibrosa densa que cubre los músculos llamada fascia. A veces el embarazo deja "las marcas del estiramiento" muy feas, que tienden a aparecer en la parte más baja de la piel abdominal, debajo del ombligo, y agravar el problema. Aunque una dieta apropiada, un estilo de vida saludable y el ejercicio físico pueden ayudar a tonificarlo y crear un torso adecuado, a veces la combinación de la deposición de grasa y laxidad de la pared
abdominal hacen que esta meta sea imposible de lograr exclusivamente a través de esos medios. Es en estas circunstancias cuando una operación como la lipectomía, o la abdominoplastia como se llama propiamente, puede ser sumamente beneficiosa para hacer cambios profundos al torso.
¿UNA LIPECTOMÍA ES PARA TI?
 
La frustración de luchar en contra de tener una pared abdominal floja solamente a través del ejercicio físico y la dieta ha sido experimentada por muchos. Los pacientes saludables con este problema, son los mejores candidatos para esta operación. En estos pacientes, una lipectomía puede estar dirigida a solucionar los siguientes problemas:

- una pared abdominal floja, suelta, incluyendo la fascia, el músculo o la piel
- las marcas del estiramiento en la mitad inferior del abdomen
- bastante deposición de grasa en la pared abdominal bajo la piel
- un abdomen protuberante, fuera de proporción con el cuerpo lo que es causado por lo anterior. (A veces las causas de un abdomen protuberante son otras como los depósitos de grasa alrededor de los órganos gastrointestinales (la grasa intra-abdominal) como el estómago y los intestinos. Una lipectomía no podrá corregir este tipo de prominencia de la pared abdominal).

Al analizar esta operación con tu cirujano plástico, este recogerá cierta información, primero de tu historia clínica, que podría influir en el resultado de la cirugía. Además de asegurarse que eres saludable para experimentar tanto la operación como la anestesia, tu cirujano indagara sobre cualquier enfermedad, como diabetes o lupus que podrían afectar la pronta curación de la herida. Los hábitos como fumar por ejemplo, también podrían ponerte en riesgo aumentando las complicaciones de la herida y su curación. Es importante que le informes a tu cirujano cualquier procedimiento quirúrgico anterior por el que pudieras haber pasado, sobre todo en el abdomen. Tu cirujano tomará notas detalladas de todas las cicatrices quirúrgicas anteriores en tu abdomen, pues la localización de estas cicatrices puede influir en el diseño de la incisión.

Tu cirujano también te examinará detenidamente para asegurarse que no tienes hernias en la pared abdominal, conocidas como las hernias ventrales. Una hernia es un defecto en la pared abdominal a través del cual pueden pasar los contenidos intra-abdominales como los intestinos o el estómago. Éstas pueden aparecer en cualquier momento y a veces pueden verse alrededor del ombligo o cerca de las incisiones quirúrgicas abdominales realizadas con anterioridad. Aunque la presencia de una hernia no significa que no puedes hacerte una lipectomía, tu cirujano necesitará estar consciente de la presencia de cualquier hernia, pues deben ser eliminadas durante la operación. Aunque la hernia podría eliminarse por tu cirujano plástico, a menudo la ayuda de un cirujano general estará presente.

Tu cirujano plástico también te explicará que aunque cualquier marca de estiramiento en la parte inferior de la piel abdominal (debajo del ombligo) normalmente desaparecerá con esta operación, las que se extienden hacia la piel abdominal superior permanecerán como así también lo hará cualquier cicatriz en esta región. La incisión para esta operación es horizontal en la vista más baja del abdomen, similar a la de una sección C aunque algo más larga.

Durante esta consulta inicial es cuando tu cirujano plástico debe discutir contigo otros procedimientos que pueden ser indicados en tu caso en lugar de la lipectomía, o como complemento a ella. La liposucción a veces se usa junto a una lipectomía para dirigirse a los depósitos de grasa bajo la piel en las áreas que no se alcanzan fácilmente con esta operación como los salvavidas y glúteos. A veces, cuando es mínimo el depósito de grasa, la pared abdominal y el tono de la piel están en buenas condiciones, se podría considerar hacer una liposucción de la pared abdominal en lugar de una lipectomía. De igual modo, podría indicarse un procedimiento normalmente llamado mini lipectomía o mini abdominoplastia. Este procedimiento se hace usualmente cuando el exceso de piel y grasa es mínimo con laxidad moderada de la pared abdominal la que se limita solo a la parte inferior del abdomen. El procedimiento implica quitar una cuña de piel a través de una incisión horizontal en la parte inferior del abdomen justo sobre el pubis. Esta incisión es muy similar en localización y longitud a una sección C.

Cuando una lipectomía se ha realizado en una paciente saludable y motivada con las indicaciones apropiadas, los resultados pueden ser sensacionales. Para las mujeres que salen embarazadas después de una lipectomía, este procedimiento de ninguna manera afectará el embarazo. Sin embargo después del embarazo la laxidad de la pared abdominal y piel retornarán. En ese momento se puede realizar una segunda lipectomía siempre que el paciente lo desee.

ENTENDIENDO LA CIRUGÍA


Una abdominoplastia es un procedimiento de 2 ½ a 4 horas que se hace bajo anestesia general en un hospital, centro de cirugía, o en una oficina quirúrgica. La mayoría de los cirujanos prefiere que el paciente se quede en el hospital la noche de la cirugía.
   

Para realizar la cirugía se hace simplemente una incisión horizontal en el bajo abdomen justo encima de la región púbica. Otra incisión se hace alrededor del ombligo para separarlo temporalmente del resto de la piel abdominal. Aunque el ombligo se separa de la piel abdominal adyacente, queda adjunto a la fascia. El ombligo se reajustará después a la piel abdominal, inmediatamente que este se ubique en su posición final.

La incisión se hace debajo al nivel de la fascia, la espesa capa de tejido fibroso que cubre los músculos de la pared abdominal. Una vez a ese nivel, toda la piel y la grasa del abdomen se levantan o despegan de la fascia hasta alcanzar las costillas como se muestra. Esta socavación permite que la piel del abdomen se estire y el exceso de piel y grasa sea retirado.
Las suturas se realizan verticalmente hacia abajo por el centro del abdomen en la capa de la fascia para estirar la fascia y el resto de la pared abdominal. El tejido excesivo o suelto de la pared abdominal se invierte en el abdomen con las suturas y se obtine como resultado una capa de la fascia firme. Aunque la línea principal de las suturas es vertical como se muestra, a veces se hacen filas de suturas de forma oblicua en ambos lados del corte central para crear una cintura más reducida. Estas puntadas a veces se realizan en varias filas hasta que el cirujano esté satisfecho del ajuste preciso. Si se descubre cualquier hernia durante la evaluación inicial, es en este momento que debe ser suturada.
Cuando el cirujano está totalmente satisfecho con el ajuste de la fascia, doblará la mesa del salón de operaciones a la altura de la cintura. En este momento la piel abdominal se estira y el exceso se elimina haciendo otro corte en el lugar dónde se alinean la piel abdominal y la incisión anterior. Normalmente la piel abdominal y la grasa descartada se pesan y se envían al laboratorio de patología para ser inspeccionadas visualmente. En este momento se hace un nuevo agujero en el centro de la piel abdominal y el ombligo, que se había dejado adjunto a la fascia, se saca a través de este agujero y se asegura en su lugar con las suturas. El resto de la operación implica el cierre de la incisión del abdomen bajo en múltiples capas mientras el paciente todavía está en posición encorvada en la mesa del salón de operaciones.
 
La mayoría de los cirujanos emplearán drenajes (tubos que se ponen bajo la piel abdominal que se utilizan para drenar cualquier fluido en este espacio potencial). Normalmente se ponen dos de estos tubos y casi siempre se ubican alrededor del pubis en cualquiera de los lados del centro. Éstos normalmente permanecen en cualquier parte del abdomen desde 2 y hasta varios días después de la operación y se retiran en la oficina durante una visita post-operación. Algunos cirujanos también utilizan una especie de bomba para el dolor que es un tubo pequeño insertado bajo la piel alrededor de la incisión para suministrar un flujo constante de anestésico al área, aliviando así el dolor durante un par de días después del procedimiento. Este dispositivo se retira a los dos o tres días después de la operación.

Aunque esta operación no es arriesgada, como con cualquier otra cirugía, hay siempre un potencial para las complicaciones de las que el paciente debe estar consciente. Como parte del proceso de información, tu cirujano repasará contigo estas complicaciones que incluyen:

Los problemas de la curación de la herida:
Puesto que el cierre de la incisión en esta operación se hace bajo un poco de tensión, existe siempre la posibilidad de que los bordes de la herida se separen durante el proceso curativo. Esta complicación es rara en los pacientes saludables, pero podría haber un riesgo ligeramente superior en los pacientes con algunas enfermedades que afectan la curación como la diabetes, y lupus. Los fumadores también podrían tener un riesgo mayor.

La pérdida de sensibilidad en la piel de la pared abdominal:
debido a la manera en que esta operación se hace, los nervios que proporcionan la sensación a la piel del abdomen se cortan. Esto producirá a casi todos pacientes una pérdida de sensación de la piel abdominal. Sin embargo y afortunadamente, esta pérdida de sensación sólo es temporal y normalmente volverá después de algunas semanas o meses. A veces sin embargo, el retorno de sensación podría tomar mucho tiempo o no podría completarse. En algunos casos, podría haber algún entumecimiento residual permanente.

Seroma o sangramiento: Debido a que se crea un espacio potencial entre la piel de la pared abdominal y las capas más profundas de la pared abdominal, siempre existe el riesgo para que la sangre o fluido (el seroma) se acumule en este espacio. Si la cantidad de sangre o fluido es mínima o moderada, a veces tu propio cuerpo lo metabolizará y por tanto no se necesitará ninguna intervención. Si la cantidad es sin embargo excesiva, se necesita una intervención para evacuarla. Esto puede hacerse con las agujas, con aspiración utilizando las técnicas radiológicas, o como última instancia, abriendo la incisión original y evacuándolo quirúrgicamente.

Las complicaciones del ombligo: Como se describió anteriormente, durante esta operación el ombligo se separa temporalmente del resto de la piel abdominal y se adjunta nuevamente a la misma una vez que esta se repone. Esta reposición del ombligo puede llevar a asimetrías menores o alteraciones de la posición- por ejemplo un ombligo que no está totalmente en el centro. Debido a la manipulación de la piel en el área, existe también un pequeño riesgo potencial de que alguna parte o incluso toda la superficie del ombligo pueda sufrir la pérdida parcial del suministro de sangre (isquemia) o potencialmente provocar la muerte de alguna parte de la piel (necrosis). Esta complicación es muy rara y normalmente requiere levantar la piel muerta y tapar la herida resultante hasta que se cure. Este tipo de cura podría producir la formación de una cicatriz.

Las preocupaciones con la cicatriz: Aunque las cicatrices de la lipectomía tienden a ser más bien largas, normalmente se posicionan en una área muy estratégica del abdomen dónde pueden ser ocultadas fácilmente incluso al llevar un traje de baño. Las incisiones en esta área del cuerpo normalmente sanan con cicatrices muy finas, pero el riesgo de que la incisión sea ligeramente asimétrica o que la cicatriz termine siendo espesa o irregular. Normalmente, la cicatriz se debe dejar madurar (un año o más) antes de que se haga cualquier cirugía correctiva. Para perfeccionar bien la cura, es indispensable que las cicatrices quirúrgicas se protejan de la luz del sol durante los primeros seis meses y hasta un año.

QUÉ ESPERAR DESPUÉS DE LA CIRUGÍA


Durante la cirugía, tu cirujano pondrá los drenajes, posiblemente un catéter de bomba de dolor local, y apósitos en tu incisión. Tu también usarás algo como un corsé compresivo (faja abdominal) alrededor de del abdomen bajo. Tu cirujano también puede prescribirte una bomba de dolor intravenosa (bomba PCA), qué podría estar parcialmente bajo tu mando y te permitirá administrarte la medicina del dolor como lo necesites. El personal medico podría instruirte en como usar las sondas en casa, y te aconsejará que midas y anotes en un horario la cantidad de líquido que se drena. Esto ayudará a tu doctor a decidir cuándo quitar las sondas. Normalmente esto se hace dos veces por día, a menos que la cantidad de líquido drenado llene las sondas en menos de 12 horas.

Dado que el cierre de la incisión de la lipectomía se hace mientras el paciente está encorvado por la cintura para conseguir que la piel de la pared abdominal sea firme, en los dos primeros días después de la operación, puede que sea difícil enderezarlo completamente. Esta estrechez mejorará en el curso de los primeros días después de la cirugía y pronto, usted podrá estar de pie y caminar normalmente.

Normalmente te enviarán a casa el primer o segundo día después de la cirugía. Aunque se te puede anticipar un poco de incomodidad, puede que sientas más estrechez que dolor, y esto se trata fácilmente con medicamentos para el dolor moderado que se toman vía oral. En casa, necesitarás seguir las instrucciones dadas por tu cirujano o las enfermeras respecto al cambio de las vendas y cuidado de las sondas y el catéter para el dolor. Probablemente te sentirás más cómoda usando la faja abdominal pues esto te proporcionará más apoyo mientras realizas las actividades diarias normales.

Tu cirujano establecerá un horario en que usted irá a la oficina para el seguimiento y el examen de la herida. Se quitarán las sondas y el catéter de dolor en los primeros días postoperatorios. Le pedirán que no participe en cualquier actividad física activa durante varias semanas después de la cirugía, pero usted debe regresar a las actividades normales incluso ir a trabajar dentro de la primera o segunda semana.

En el curso de las primeras semanas, habrá alguna hinchazón en el sitio de la cirugía que se resolverá despacio. Habrá también algún entumecimiento de la piel abdominal que también se resolverá poco a poco. La cicatriz pasará por un proceso de maduración que ascenderá a un año. Tu cirujano te dirá cuando será el momento adecuado para ducharte y te instruirá en el cuidado apropiado de tu incisión y cicatriz en maduración. Mantener alejado la cicatriz de la exposición a la luz del sol es importante para perfeccionar la cura.

TU NUEVA FIGURA
   
Los cambios en el contorno abdominal debido a esta operación se pondrán en evidencia poco tiempo después de esta. No sólo serán fácilmente visibles a pesar de la hinchazón inicial, sino que también sentirás la pared abdominal más firme que antes. Durante las semanas siguientes a medida que la hinchazón de la cirugía (edema) se resuelve, todo el potencial de la operación se materializará ante tus ojos. Usted notará que el exceso de piel de la pared abdominal junto con las marcas del estiramiento en el abdomen bajo habrán desaparecido. Tu ropa te servirá mucho mejor, y tendrás un torso mucho más juvenil y en buena salud. Una vez que la cicatriz se madura totalmente, se convertirá en una línea muy fina que apenas se notará. La cicatriz también será estratégicamente puesta donde puede ocultarse fácilmente, incluso con el uso del traje de baño. Aunque con el paso del tiempo podría haber alguna recaída en cuanto a un poco de laxidad de la pared abdominal y alguna perdida apacible de la piel, la lipectomía ofrece un efecto duradero que rejuvenecerá su dorso grandemente durante muchos años, siempre que usted mantenga un estilo de vida equilibrado y saludable.
 
La información proporcionada en está página es para propósitos educativos solamente. Los resultados individuales pueden variar. Una consulta con su cirujano plástico es la mejor manera de obtener información sobre su problema en particular, y sobre sus opciones de tratamiento.
 
 




 
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